El carpaccio de pulpo y la historia detrás del burgao
Hay platos que llegan a un lugar y terminan convirtiéndose en parte de su identidad.
Nuestro carpaccio de pulpo nació después de descubrir este plato en Lanzarote hace muchos años. Nos inspiró su sencillez, el producto y la forma de servirlo. Poco después, fuimos los primeros en llevarlo a nuestra carta en Fuerteventura.
Con el tiempo, muchos lo han reinterpretado. Pero para nosotros, el verdadero protagonista nunca fue solo el pulpo.
Fue el burgao.

Un ingrediente profundamente ligado a la costa canaria y cada vez más difícil de encontrar. Los nuestros vienen de Majanicho, donde una señora los recoge y los prepara artesanalmente para nosotros, quitando cada concha a mano y conservándolos en vinagre.
El resto del proceso también requiere paciencia:
el pulpo se cuece, se prensa al vacío y se corta cuidadosamente hasta conseguir láminas finas, casi transparentes. Después llegan el limón, el vinagre, la sal y los burgaos.
Un plato fresco y sencillo, pero lleno de isla, memoria y personas detrás de cada detalle.


Deja una respuesta